septiembre 11, 2017

Slogan de la semana

Querido Blog:


Llevaba años sin hacer esto, pero entre tantas páginas que depuré en estos días de mis favoritos, me he rencontrado con esta:







Y he aquí mi slogan de la semana :)


Escuchando: She Wants Revenge - Out of Control

septiembre 07, 2017

Como lágrimas en la lluvia (Bis)

Querido Blog:


En mi vida puedo decir que hay algo que me gusta un poco más que leer libros, pero no menos que escuchar música: Ver películas (y series).


Me gustan las películas de todo género y a cada género lo disfruto tal cual es. Sinceramente me parece una aberración juzgar los géneros como si todo tuviera que ser hecho para ganar los festivales de cine y el tan cotizado Oscar. Tal como hago con la música, no importa si de acuerdo a los "cánones" y "expertos mamalones" la película es mala, lo importante es lo que a ti como espectador te mueve y te deja.


Una de mis manías ocultas es la de encontrar mis citas favoritas en todas las películas y series que veo, considero que son el alma de la trama. O acaso, ¿El climax de Nothing Hill sería el mismo sin esa frase célebre de Julia Roberts? ¿Qué sería de las películas de El Transportador sin su chiste recurrente sobre quien es el cocinero? Cita que se parece mucho la dicha en Alerta Máxima. Ok, aquí le paro.


Estas citas tienen otro modo de uso, me gusta usarlas para la vida misma. Tal como lo hago con las frases célebres de los Simpsons (¡Ah como me gustan los Simpsons!).


Es por eso que hoy utilizaré una de mis citas favoritas de Blade Runner:


"Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas bajo la lluvia...

es hora de morir".


Si tuviera que hacer un ensayo sobre todo lo que para mí representa esa frase, creo que no acabaría en los próximos dos años. Hoy solo la usaré como un medio para expresar lo que vengo reflexionando en estos días en los que he retomado este espacio perdido entre un universo interminable de páginas web.


A este punto quería llegar.


Llevo algunos años en los que he sido más activa en cierta red social. Pero como buena red social, hagas lo que haga y digas lo que digas, siempre obtendrás reacciones y respuestas que o bien concuerdan contigo, o se desata la guerra por saber quien tiene la razón.


Casi todo el mundo está metido ahí, y no los culpo. Es más fácil compartir un meme, enterarse de los chismes, noticias, y mostrar tu afecto o emoción dándole un "laik" a la publicación de tus contactos. Es más fácil eso que tomar el teléfono y tener una conversación larga, salir a tomar un café o escribir en un blog. Es más fácil dar un abrazo en forma de emoji, que hacerlo físicamente.


Con todo el mundo distraído en las redes sociales, es obvio que ya casi nadie se toma el tiempo para explorar los distintos blogs que existen, y la mayoría ya abandonados. Varios a los que he estado suscrita llevan incluso años sin una nueva publicación, el mío estuvo casi en esas. 


Mi blog nunca ha sido popular, creo que porque es demasiado sincero.  A veces me preguntaba como le hacían ciertos bloggers para tener más de 100 lectores suscritos, yo no tengo ni la mitad de eso y dudo que acaso me lean y si lo hacen, créanme que aprecio cada segundo de su vida que pierden en leer mis malviajes.


Ahora que lo he retomado me ha llegado esta sensación a modo de revelación: Mi blog es como un suspiro en medio del bullicio; un espacio perdido entre el montón de información. Un lugar en el que escribo y no recibo reacciones, muy rara vez algún comentario, aunque la mejor parte es que no me lee mi mamá, JAJAJA!


Y al final, todo lo que escribo, todas estas letras se perderán en el tiempo, como lágrimas bajo la lluvia.







Escuchando: Cocteau Twins - Serpentskirt

PD. ¿Sabían que esa frase no estaba originalmente en el guión?

agosto 18, 2017

Maté a mi vaca

Querido Blog:


El día de hoy maté a mi vaca de un solo tiro, con la mente fría en el calor del momento.


No, mi estimado lector, literalmente no maté a una vaca, por lo que no es necesario que llame a PETA o en el mejor de los casos, no pienso hacer una carne asada.  Debo decir que eso de la vaca es parte de una historia, de esas que te dan las personas encargadas de darte terapia para que te hagas tus malviajes y te saques ese valor que debes de tener escondido en alguna parte y que el miedo y la conformidad se encargaron de ahuyentarlo.


En resumen: Un sabio visita a una familia algo miserable que dependía de una vaca moribunda, se las mata antes de irse (sin que estos se enteren), al año los vuelve a ver y ve que prosperaron a fuerza de sobrevivir. 

Si quieren leer la versión más poética, la pueden encontrar como la Fábula de la vaca.


Bueno, algo así está pasando en estos momentos.


Renuncié al trabajo en el que estaba, de ese en el que los últimos tres años se ha encargado de matarme de a poco y con mi consabido permiso. Ese del que tanto renegaba en mis posts anteriores.


Hay veces en las que uno se aferra a lo que considera seguro y con el tiempo te da miedo salirte de esa zona de confort y enfrentar la realidad laboral del país en donde vives.  A veces, reflexionándolo, es como si hubiera estado agarrada a una tabla en medio de lo que yo creía un océano, con el plus de que la tabla tuviera clavos oxidados. Tal vez era mi miedo a soltarme y no creerme capaz ni con la fuerza para poder nadar.


Hacerlo no fue fácil, primero tuve que enfermarme para poder encontrar un camino a la sanación, en el inter recobré mi confianza, había olvidado quien era y aun sigo en esta fase de volver a encontrar mi centro.


No lo voy a negar, llevaba tiempo planeando mi renuncia. De hecho le había dado fecha: Febrero del 2018. Había planeado hacerlo todo "correctamente", avisar con mis 15 días de anticipación, capacitar a quien sería mi reemplazo, despedirme de todo el mundo con tiempo, cerrar ese ciclo de la mejor manera.


Y si algo he aprendido en estas tres décadas de mi vida, es que nada de lo que visualizo sale según el plan.


Mi salida fue abrupta, de un día para otro, con desgreñe de por medio, pero eso sí, recuperé mi dignidad, mi auto-respeto y mi salud mental.


No soy robot, soy un ser humano (casi parafraseando al Hombre Elefante), y como humana, cometo errores y debo de permitírmelos. No puedo aceptar que del 100% de mis responsabilidades todas salgan bien y que por UN solo error, me la estén cantando durante un mes entero. Un error que además se solucionaba en menos de 15 minutos. Tampoco podré dejar pasar que me reclamen por no "cumplir con las metas" de una actividad que en primera, según las políticas y mi descripción de puesto, está PROHIBIDA que yo la haga; en segunda y en tercera: ni es mi responsabilidad y mucho menos mi problema.


Es última frase fue con la que cerré con broche de oro el tremendo agarrón que me di con mi otrora jefe. Aun lo recuerdo y me llena de orgullo y placer el haberlo dicho y su cara al reaccionar. Eso sí, sacó el cobre, pero no esperaba menos de un (disculpen que no haya encontrado un sinónimo) tremendo naco.


Fue rápido, de un día para otro, prácticamente en menos de una hora ya tenía mis respaldos y los pocos pendientes organizados para quien me fuera a recibir mis cosas. Señal de que todo siempre estaba en orden y bajo control. Solo duró dos días, aproveché más para despedirme de toda la gente con la que trabajé.


Al final, como siempre lo dije, lo difícil es despedirte de la gente con la que trabajaste y pasabas más tiempo que incluso con tu propia familia.


Este lugar de trabajo me dejó muchos aprendizajes, me volví más abierta y sociable (es en serio), pude compenetrarme con la gente oriunda de Guadalajara (les hallé el modo), hice amistades entrañables; laboralmente hablando, aprendí muchísimas cosas y desarrollé otras. Y bueno, estando ahí tuve a lo mejor de mi vida: Mi niño, de quien no era consiente que lo extrañaba horrores.


Ahora me queda sanar este desapego y cerrar este ciclo, no tengo idea de qué haré en el futuro inmediato, pero una cosa si estoy segura: Haré de esta nueva etapa una de las más felices de mi vida.


Cierro este post citando parte de la publicación en mi FB:

En donde trabajaba pasaba un fenómeno cada año a mediados de invierno (sí, soy ñoña y me fijo en esas cosas). El sol se reflejaba en un edificio e iluminaba el pasillo. Esto solo duraba 12 días exactamente.
¿Qué es lo relevante de eso? Era la única vez en todo el año en la que la luz del sol entraba en la oficina y podía apreciar un atardecer.


Aprecié todas y cada una de esas veces pensando en si seguiría ahí al siguiente año para verlo.



Esta foto fue la última vez:




Escuchando: Enanitos Verdes - Cada vez que digo Adios.

julio 22, 2017

Forget Her

Querido Blog,


Dirán que cómo jodo con esta canción, pero creo que no puedo dejar de pasar la oportunidad para recomendarla, en especial esta versión:





Se preguntarán qué tiene de especial: Mucho.

No solo fue cantada por Jeff Buckley, y ya desde ahí sabes que será algo incomparable. Fue una versión que no salió a la luz, al final se decidieron por una más "comercial".

Algo tiene esta canción que te llega, aun y cuando no tengas el corazón roto. Es una canción que tanto la armonía como el "feeling" con el que fue cantada no te dejará indiferente.



Esta es la versión original, por si en algún momento quieren compararla.





Y si pueden, no dejen de escucharlo. Lamentablemente él falleció y solo nos dejó unos cuantos discos de presentaciones en vivo en donde te puedes dar cuenta de la gran calidad y talento que tenía este hombre.

Escuchando: Jeff Buckley - Forget Her

junio 05, 2017

Felices 10 años

Querido Blog:


Cumplimos 10 años escribiendo debrayes.

10 años en los que no tenemos idea de quién nos lea, quién sea fan y quien sea detractor. 

Este blog nunca ha sido para tomarse en serio, creo que ni siquiera lo aplico en mí misma.  Tengo un conflicto enorme con tomarme en serio y se resume ese miedo a volverme una doña rancia aunque esa actitud me condene a ser chavarruca forever. Unas por otras.

Lo cierto es que a pesar de que no escribo tan seguido aquí (y mucha culpa la tiene Facebook), este espacio me ha servido para observar el desarrollo de una tercera parte de mi historia. So far.

Frecuentemente suelo leer cosas que escribí hace años, algunas me dan pena, no lo voy a negar, pero otras me han ayudado a entender el presente y seguir adelante.

No voy a hablar solo de evolución, también he involucionado; más veces de las que me habría gustado. Tengo muchas altas y muchas bajas, pero, ¿Qué sería de la vida sin ellas? R = Una vida plana. Es por eso que en una publicación puedo estar de lo más eufórica y en otra de apática, lo que le sigue. Y no, no es bipolaridad, ya me hice pruebas!

No me malviajaré más (en este post), solo quería pasar a felicitar a mi Blog por sus diez años y a darle las gracias a todos los lectores que voluntaria o involuntariamente me han leído.

Feliz cumpleaños Mr. Blog!